Lo que debes saber:

El Consejo de Estado reconoce perjuicios morales a los sobrinos cuando existen lazos de afecto y solidaridad.

El Consejo de Estado al estudiar el caso del señor Oscar Armando Arévalo Torres, quien el Oscar Armando Arévalo Torres murió en las instalaciones de la Cárcel Modelo, como consecuencia de las heridas sufridas con arma de fuego dentro del patio No. 1. El señor Arévalo, antes de encontrarse recluido en el centro penitenciario, era soltero y convivía en la misma casa con sus familiares, entre éstos, su sobrina Liliana Patricia Arévalo, padres y hermanos. En la demanda se alegó de cuenta de la parte actora que el señor Arévalo adelantaba un rol de padre (padre de crianza) de la menor Liliana Patricia Arévalo, su sobrina.

 Al respecto el Tribunal de cierre, encontró el vínculo parental existente entre Liliana Patricia Arévalo y el señor Oscar Armando Arévalo Torres,  el cual concluye la calidad de sobrina de la menor, respecto de la víctima.

 Ahora bien, en relación con la prueba del padecimiento moral sufrido por Liliana Patricia Arévalo, por la muerte de su tío el señor Arévalo Torres, de cara al caso concreto, observó el máximo tribunal que en lo que respecta a la prueba testimonial, el declarante explicó con claridad que Oscar Armando Arévalo Torres, además de habitar en una misma casa con Liliana Patricia Arévalo -lugar en donde manifestó, también habitaban sus padres y hermanos-, ayudaba a su manutención, señalamientos que para la Sala, si bien resultan ostensiblemente insuficientes, para acreditar, tal como lo alega la demandante, que el occiso ejercía un rol de padre – lo que podría entenderse como un padre de crianza- frente a la menor reclamante, en tanto dicho rol implicaría mucho más que una común convivencia y colaboración económica, lo cierto es que sí resultan suficientes para inferir de su dicho, – al margen de que se haya acreditado en el plenario el vínculo parental existente entre la reclamante y el occiso, la presencia de lazos de afecto y solidaridad entre los involucrados, lazos que, aun cuando se desconocen por falta de detalle de la prueba recaudada, su posible alcance y magnitud, sí permiten concluir, por su simple existencia, que la muerte de Oscar Armando Arévalo Torres dejó un vacío en la menor y le causó tristeza y dolor.

 En consecuencia la Sala estimó que no fue acertada la posición del Tribunal en cuanto negó el pedimento formulado por concepto de perjuicios morales, razón por la cual, se impone la modificación de la sentencia impugnada, en lo que refiere a esta demandante, y, en su lugar, en aplicación del arbitrio judicial, se procederá a reconocer a favor de LILIANA PATRICIA AREVALO, la suma de 15 salarios mínimos legales mensuales vigentes, ello, al considerar la Subsección, que ésta, es una tasación justa y acorde con el grado de parentesco acreditado con la víctima, y el vínculo afectivo que se desprende de la prueba testimonial reseñada.

VER BOLETIN (Ver pag. 13).

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 By: anfequisa, tomado del Boletin 137 del 14 de febrero de 2014, imagen via: wasanga.com