Lo que debes saber:

El Testigo: exposición de Jesus Abad Colorado en Cali

Con el preludio de haber visto en Netflix el documental “El Testigo: Caín y Abel”, donde Jesús Abad Colorado se reencuentra con algunos de los personajes que fueron protagonistas de sus fotografías y siendo que la labor de este documentalista gráfico se debe hacer por completo, por recomendación que me hicieran compañeras de trabajo, el sábado anterior me dirigí al Museo la Tertulia a ver la exposición, “El Testigo. Memorias del conflicto armado colombiano en el lente y la voz de Jesús Abad Colorado”, fotógrafo Antioqueño, quien en asocio con la Universidad Nacional, USAID y la Alcaldía de Santiago de Cali, ponen a disposición del público Vallecaucano desde el 28 de agosto y hasta el 17 de noviembre, 318 fotos impresas y 245 digitales en un espacio de 4 salas, ilustraciones  que nos llevan a visualizar desde la comodidad que dan las ciudades cosmopolitas, todos aquellos flagelos a los que se vieron abocadas personas y poblaciones enteras de la geografía nacional por razones del conflicto armado.

Es difícil pasar por esta exposición y no  llegar así sea a un punto medio de conmoción, reflexión y hasta tristeza, esta memoria histórica hecha fotografía de una manera muy sencilla y sin morbo lleva al espectador  por todo ese trasegar de dolor, desesperanza y desasosiego que es propia de momentos y espacios en los que la violencia se tomó por completo el país. Por destacar en esta exposición se tienen los rostros de los actores directos del conflicto, tránsito que obligatoriamente desde todas las ópticas lleva a los asistentes a recordar los oscuros momentos en los que las fuerzas del estado se confabularon con grupos armados en pro de fines comunes, todos dirigidos a causar zozobra a habitantes de poblaciones del bajo Cauca Antioqueño, la costa pacifica y el Cauca.

Las fotos son por decir no menos un reflejo de una realidad que avergüenza a propios y extraños, es esa realidad de la que uno no quisiera pensar en que fuera posible volver a repetir, es esa parte de la historia que solo se quisiera tener  en los anaqueles del olvido, son escenas de la violencia viva en todo su explendor, es esa limitación propia del secuestro, la infamia de las masacres, la estrepitosa violencia sexual, el refeljo de las imnumerables tomas a poblaciones recónditas de nuestro país, todas con el debido tacto y al baibén de un opturador y un flash; sin lugar a dudas es una exposición casi obligatoria para todos aquellos que quieran hacer homenaje a los desaparecidos, muertos y ejecutados en ese incesante, vertijinoso y lasivo lastro de la violencia.

By: anfequisa, imágenes via: Jesus Abad Colorado

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