Lo que debes saber:

La actividad de los hogares comunitarios debe contar con estándares de calidad así como la protección y cuidado de los niños y las niñas, sometidos a su cuidado.

El Consejo de Estado al examinar el caso de un menor que se encontraba bajo la custodia y cuidado del Instituto colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, a través del Hogar Comunitario de Bienestar, esta instancia superior, al igual que en pronunciamientos anteriores, expresó que le ICBF tenía el deber jurídico concreto de obrar para impedir que se produjera la afectación a la vida e integridad del menor; sin embargo, se abstuvo de ejercer un riguroso cuidado sobre el niño puesto bajo su cuidado y protección, pues como quedó establecido en el caso concreto, el menor sufrió quemaduras de II y III grado con agua hirviendo que alteraron sus condiciones de salud y posteriormente le produjeron la muerte, heridas que se ocasionaron mientras se encontraba bajo el cuidado y protección de un hogar comunitario adscrito al ICBF.

De tal suerte el Consejo de Estado encuentra incuestionable el hecho de que el Estado debió implementar todas las medidas de seguridad y protección para evitar que el menor  resultara lesionado. Así como también recabó en que dicha actividad debe contar con algunos estándares de calidad que deben ser seguidos por las madres comunitarias en el cuidado de los niños y niñas a su cargo con el fin de evitar ponerlos en riesgo y/o provocar graves accidentes, por conductas imprudentes que bien se hubieran podido evitar y que como en el presente caso han terminado con la muerte del menor.

En consecuencia, el deber de protección –incluida la obligación de seguridad y protección– era exigible a la entidad demandada; no obstante lo anterior, le era posible exonerarse mediante la acreditación de una causa extraña (v.gr. el hecho determinante y exclusivo de la víctima); sin embargo, en el asunto concreto no quedó establecida esa precisa circunstancia en tanto del acervo probatorio se desprende que era previsible, predecible o altamente probable que dejar un recipiente con agua hirviendo en una zona frecuentada por los niños en las instalaciones del Hogar Comunitario en cuestión y sin la correspondiente supervisión de un adulto pudiere ocasionar alguna afectación a la vida o integridad física de los menores.

No obstante lo anterior, de la sentencia en estudio se destaca el amplio análisis en sede de la responsabilidad del estado en estos casos examinando desde el sistema de precedentes judiciales aspectos tales como: (i) el daño antijurídico, (ii) los presupuestos para la configuración de la responsabilidad extracontractual del Estado (iii) Régimen Legal y análisis de las funciones del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y finalmente (iv) El principio de interés superior del niño[1] y los estándares interamericanos, aspectos estos que se pasan a referenciar por separado en las notas de advertencia debajo de la presente publicación.

(Consejo de Estado: Radicación número: 50001-23-31-000-2000-00116-01(28077) Bogotá D. C., (26) veintiséis de marzo de dos mil catorce (2014).Consejero ponente: JAIME ORLANDO SANTOFIMIO GAMBOA)

VER SENTENCIA.

[scribd id=231206373 key=key-VIMcAre4torLaFMda5Ej mode=scroll] [attention]El daño antijurídico [/attention]

[attention]  Presupuestos para la configuración de la responsabilidad extracontractual del Estado [/attention]

[attention] Régimen Legal y análisis de las funciones del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar  [/attention]

[attention]  El principio de interés superior del niño y los estándares interamericanos [/attention]

By: anfequisa, imagen via: eluniversal.com.co

[1] El principio de interés superior de los niños y niñas está incorporado al ordenamiento jurídico a través de la Ley 12 de 1991, aprobatoria de la Convención Internacional sobre los Derechos de los Niños, de manera concreta en el artículo 3 de esa normativa.

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