Lo que debes saber:

Pascual la Banda rindió tributo a Rubén Blades.

Pascual la Banda un grupo de músicos caleños del mas alto nivel la noche inmediatamente anterior, rindió un sentido homenaje al cantautor panameño Rubén Blades.

Este Encuentro al que le fue pactada como hora de inicio las 7 pm del 16 de abril de 2015 en la biblioteca departamental, Jorge Garcés Borrero, justamente a esa hora en punto dio inicio al ingreso a tal recinto, las filas de aquel segundo piso de ese centro de conocimiento se empezaron a amilanar con el ingreso al auditorio, punto en el cual se desplegarían los cantos latino americanos tributo a un artista  que para quien escribe es uno de los mas grandes, sino el mas grande de los interpretes y autores de la música afro latina y caribeña y por qué no expresarlo, el de mi preferencia, holga decirlo.

Pasados unos 7 minutos y después de un breve saludo de agradecimiento a los que auspiciaron aquel tributo, se pasó al objeto propio del encuentro, a esa hora cerca de las 7 y 15 de aquella noche caleña, se calentó la rumba con el inicio de tan maravilloso espacio y mejor no podía ser, con el calor propio del ambiente el cual acrecentaría con ese despliegue artístico y cultural, se dio inicio al concierto con Juan pachanga, de ahí en adelante sonaron en la vos de Mauricio Torres temas icónicos de la discografía de Rubén Blades como: Plantación adentro, plástico, pedro navaja, contrabando, te andan buscando y ojos de perro azul entre otros éxitos del referido autor.

De tal encuentro me llamó poderosamente la atención la interpretación del padre Antonio y el monaguillo Andrés, una icónica canción que hiciera parte del álbum buscando américa lanzado en el año 1984, trabajo en el cual también estaban temas tales como decisiones, desapariciones y buscando américa entre otros, los que de una manera muy especifica ponen en contexto acerca de los avatares propios de la delincuencia, el sectarismo, la desigualdad, la ruptura de los principios democráticos y demás contextos de la época en la cual las dictaduras, la corrupción y el consumismo campeaban en estas latitudes.

Lo especial de la presentación de la mentada canción pasó por la intención misma de proyectar la imagen del destinatario de la misma, el padre Oscar Arnulfo Romero, arzobispo salvadoreño que fuera celebre por su prédica en defensa de los derechos humanos y tristemente recordado a través de esta emotiva canción por haber sido ultimado durante la celebración de la misa el día 24 de marzo de 1980. En esta canción el público que ya abarrotaba las sillas y graderías del auditorio nostálgico en unísono cantó con profundo sentido “(…) Suenan las campanas, la tierra va a temblar, suenan las campanas, por América,  suenan las campanas, ¡Oh; Virgen Señora!, ¿Quién nos salva ahora? (…)”, esa apenas una breve plegaria por quien perdió la vida por una lucha justa, pero que vive entre nosotros por aquella trascendencia que dan las ideas, los ideales y las causas que propenden por la protección de los indefensos y desvalidos, una canción universal que por que no decirlo concita especial interés en un publico que ve la música como una forma de reflexionar, de estremecerse  y de rememorar vergonzosas etapas de nuestra Latinoamérica que no se quisieran vivir nunca mas.

A grandes rasgos para quien escribe estas líneas es muy grato cumplir una cita con lo que tiene que ver con mi artista favorito, mejor aun si es de la calidad que estiló en el escenario la Banda de Pascual, es por decir no menos un grupo de profesionales que tienen claro el sentido social y prístino de la música de Blades, bastó como en una de las canciones homenajearon al Maestro Carlos Gaviria Díaz recién fenecido.

Espero este tipo de encuentros con las raíces, la música, la historia y la cultura afloren como un palmarés de buenas intenciones, valen la pena, concitan públicos de todas las estirpes y por sobre todas las cosas enmarcan a la ciudad dentro de un rumbo claro y dirigido hacia un enriquecimiento y retroalimentación en las expresiones propias del  arte y la cultura hecho música y sonidos de la masa, de la raíz y de la melaza.

Gracias Pascual la Banda, a la producción del evento y a todos los que propiciaron este bonito encuentro de los hermanos latino americanos.

 “(…) de que nos sirve vivir siendo por dentro extranjeros (…)”.

By: anfequisa, imagen vía: fan page de Pascual la Banda

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